| EDITORIAL |
Trabajo Sexual/Prostitución: ¿Entre la
libertad y la justicia?
La agenda de los derechos sexuales y reproductivos es aún, en cierta
medida, una agenda en construcción (y probablemente será
un campo en constante cambio). Un ejemplo de ello está en que la
cuestión del trabajo sexual (prostitución, plantearán
algunas/os) tiene la peculiar virtud de producir opiniones encontradas
entre quienes conforman las organizaciones interesadas en la defensa de
estos derechos. Cabe aclarar, por cierto, que esta discusión se
circunscribe al ejercicio voluntario de la prostitución por parte
de personas adultas, y mayormente cuando se trata de mujeres (las situaciones
de personas transgénero y de varones tienen sus peculiaridades;
y definimos claramente que el trabajo sexual de menores, y el trabajo
sexual forzado por terceros, son inaceptables).
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Es conocido que históricamente una vertiente del pensamiento feminista
ha considerado el trabajo sexual como una violación de los derechos
de las mujeres involucradas, que las cosifica y reafirma las relaciones
de poder y dominación que existen en el patriarcado, por lo cual
no puede legitimarse bajo la denominación de “trabajo”.
De otro lado, algunos sectores de mujeres en prostitución que se
han organizado han asumido una lucha por la defensa de sus derechos ciudadanos.
Esta lucha tiene características variadas según el tipo
de organización, y puede ir desde un reclamo del ejercicio de su
actividad sin hostigamiento policial, pasando por acceso a servicios sociales
(en tanto genera movimiento económico y pago de impuestos al fisco,
como ocurre con servicios colaterales como los de bares y hoteles), hasta,
en el plano de lo simbólico, un cuestionamiento del estigma de
la prostitución y un reclamo de su consideración como una
actividad laboral legítima, e inclusive una reivindicación
de la opción por la prostitución como trabajo porque además
es una fuente de placer, materia de un derecho sexual.
No es posible zanjar esta controversia en torno al trabajo sexual, pues
los diversos puntos de vista parten de premisas distintas en tanto suscriben
filosofías y códigos éticos alternativos. Tal vez
aporte, sí, diferenciar entre la persona y la sociedad (o Estado).
No debe ser aceptable que nadie tenga que recurrir a ofrecer servicios
sexuales en razón de una exclusión social que limita sus
opciones de formación y ocupación. Debe ser responsabilidad
del Estado garantizar iguales oportunidades a todas y todos, lo que pasa
por una democratización real de la sociedad, eliminando condiciones
de exclusión por género, orientación sexual, etnia,
clase y otros factores. Pero debe reconocerse que la persona debe poder
decidir sobre su vida y su cuerpo, y que el intercambio de servicios sexuales
es, finalmente, una opción para algunas y algunos. La prohibición
del trabajo sexual claramente no lo eliminará, sino que empeorará
las condiciones de su ejercicio. Y su circunscripción a un ghetto
(como constituiría la implantación de zonas rosa) resultaría
cínica y peligrosamente pragmática, pues implicaría
contribuir a reforzar el estigma del trabajo sexual manteniéndolo
y usufructuando sus beneficios económicos. El papel del Estado,
entonces, se debe limitar a disminuir la necesidad del recurso a la prostitución
por falta de oportunidades equitativas, debiendo dejar un espacio para
la decisión individual.
En este boletín presentamos dos artículos sobre el tema.
En el primero de ellos, Cecilia Lipszyc aborda la cuestión de la
prostitución desde una vertiente feminista, y sugiere que la asunción
de la prostitución como trabajo, una supuesta modernización
lingüística, constituye una postura contractualista que legitima
el tráfico, la trata y el proxenetismo.
Por su parte, Marcos Benedetti enfoca el trabajo sexual ejercido por travestis,
y reflexiona sobre los significados culturales e identitarios que dicha
performance en espacios de prostitución puede tener para los aprendizajes
y las vivencias de género de los travestis. El autor no niega que
este trabajo sexual sea un recurso de sobrevivencia en el contexto de
su exclusión social, pero plantea que funciona también como
un espacio de construcción de su identidad de género.
Luego, incluimos un conjunto de entrevistas de gran interés. La
primera de ellas, a la religiosa feminista Rosa Dominga Trapasso, quien
ha dedicado muchos años de su vida al trabajo de apoyo social a
mujeres en prostitución. Marca diferencias en relación a
la actividad en si, y la referencia a las personas dedicadas a ella. Condena
la estigmatización de las mujeres en prostitución, pero
no considera apropiado hablar de “trabajo sexual”, en tanto
encubre relaciones de poder, dominación y explotación. A
continuación se presentan entrevistas a una serie de líderes
de organizaciones de trabajadoras sexuales de la región, en las
cuales se plantea un ejemplo de la gama de puntos de vista que definen
la complejidad de esta práctica en el contexto actual, invitando
a la continuación de un debate serio y respetuoso.
En este boletín presentamos también una encuesta en línea
sobre sus perspectivas sobre el trabajo sexual.
Expresiones. Trabajos de los Ganadores del Concurso de Investigación
2003, y Resultados del Concurso de Investigación 2004.
Expresiones nos trae esta vez, en Muestra, un homenaje
a Henri de Toulouse Lautrec, pintor francés que centró mucho
de su interés en el mundo de la prostitución del Paris decimonónico,
que le era muy cercano, y que nos ha legado memorables imágenes.
Asimismo, Expo presenta imágenes de la participación
de Ciudadanía Sexual en Bangkok, a propósito de la Semana
de Lucha Contra el SIDA.
Tenemos también el agrado de presentar muy interesantes trabajos
de tres de los ganadores del Concurso de Subvenciones de Investigación
2003: Mauro Cabral (Argentina), Horacio Sívori (Brasil) y Soledad
Pérez (Chile). Y anunciamos la relación de resultados del
Concurso de Subvenciones 2004-2005.
Este será nuestro último boletín del 2004,
aunque les haremos llegar una última entrega de noticias el próximo
mes, junto con un mensaje especial por el final del año.
Muchos saludos para todas y todos,
Carlos F. Cáceres
Coordinador
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