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Algunos años después, la desconfianza sobre los discursos universalistas por la inequidad es un lugar común, y no necesariamente se interpreta como un contraataque conservador ni como una traición de disidentes. Tal vez hayamos venido a aceptar con mayor claridad que las personas somos enormemente diversas, y que así de diversas pueden ser nuestras necesidades. Es más fácil, entonces, inhibirse de asumir representaciones inopinadas, o de autoproclamarse la voz de un grupo homogéneo de personas.
A inicios del siglo XXI, no cabe ya duda de que el feminismo, con su análisis de la categoría género, realizó una contribución de enorme significación al pensamiento contemporáneo. Y tampoco cabe duda de que sus postulados centrales de hace unas tres décadas se han visto grandemente debilitados por el creciente número de voces que, desde dentro y desde fuera del movimiento feminista, criticaron sus categorías y supuestos fundamentales. Tal vez la crítica más temprana, y directa, fue la que planteó el discurso feminista como emanado de una experiencia de clase burguesa, que no comprendía ni podía representar (ni tener significado para) mujeres de sectores populares.
Sin embargo, no tardaron en aparecer voces que denunciaron el discurso feminista tradicional como posicionado en una realidad anglosajona y heterosexual. La fragmentación creciente de la categoría “mujer” continuaría, hasta graficar sensibilidades y necesidades específicas de mujeres tales como las trabajadoras sexuales, las que profesaban ciertas religiones o tradiciones, etc. Pero quizás la voz más sorprendente en este panorama, la que más fractura cualquier categoría de análisis previa, es la de la diversificación de las identidades de género, magnificada por avances de la medicina y la cirugía que difuminaban las divisiones biológicas clásicas entre “masculinos” y “femeninas”. Y la fuerza de su potencial subversivo radicaba en que presuponían la opción de algunos varones de renunciar a sus privilegios masculinos para asumir una condición femenina siempre incompleta y marginal, privada de lo materno-reproductivo.
Quienes han visto el feminismo como una forma de reflexión viva y abierta al cambio, sin embargo, han asumido estas interpelaciones como elemento fundamental para el desarrollo de una forma de pensamiento que pueda responder a los nuevos retos de esta realidad de categorías rápidamente evanescentes, sin dejar de ser profundamente significativas, ni de recordarnos constantemente sobre la necesidad de la lucha por la justicia. Y es así que, no sin sinsabores, ni de manera totalmente consensual, pero con suficiente buena voluntad, esta discusión va avanzando.
Hemos querido dedicar esta edición del boletín a las paradojas del feminismo como un proyecto crítico que, pronto, reveló su verdad con una vehemencia que no permitió reflexión suficiente hasta que la creciente insatisfacción de quienes no se sintieron representadas/os por él impulsaron su transformación. Y nos hemos concentrado, sobre todo, en la interpelación que la experiencia trans-género planteó y plantea al mismo.
Así, incluimos un trabajo de Josefina Fernández, quien reúne algunos de los cuestionamientos de las propias mujeres al feminismo hegemónico, y particularmente de las reflexiones del materialismo feminista y del feminismo postmoderno. Desarrolla la idea de que aceptar la crítica a los universalismos de género ha sido muy difícil para el feminismo.
A continuación incluimos un texto de Gloria Careaga, que plantea que la definición de la identidad es un proceso histórico, político y cultural que resulta de la interacción y comunicación entre personas, y que dicho proceso ha sufrido cambios de importancia en las últimas décadas. Concluye proponiendo que el análisis de género contribuye a la comprensión de estos procesos y al delineamiento de estrategias conducentes a la equidad y a la democracia.
Paula Machado, en seguida, analiza ciertas reformulaciones del concepto de género a partir de los desafíos de algunos movimientos de la diversidad sexual. Se concentra en el movimiento intersex, resaltando que existen en el mismo diversas formas de militancia.
Nuestro colaborador Mauro Cabral, a continuación, propone que la transgeneridad, tanto como forma de vida como en cuanto dispositivo de lectura, plantea una ruptura radical con la diferencia sexual como principio constitutuvo y como mandato en torno a la identidad, la expresión y la identidad, que caracteriza a la “perspectiva de género”.
Finalmente, Juan Carlos Callirgos reconoce que desde la introducción del concepto de género las diferencias entre mujeres y varones como construcciones culturales impuestas fueron pensadas más integralmente. Enfatiza que la aparición de un sesgo evitó la ampliación de esta perspectiva hacia los estudios de masculinidad, tendencia que se dio recién en un segundo o tercer momento.
Expresiones
En este número presentamos una selección de fotografías de Spencer Tunick, artista norteamericano.“Una multitud desnuda, aunque esté en silencio, grita desde la piel más alto que cualquier manifestación” dice Tunick (Nueva York, 1967), y al ver sus fotografías constatamos lo cierto de su afirmación. Esta muestra es parte del proyecto que el artista viene realizando mediante el llamado Nude Adrift, que son intervenciones urbanas con multitudes de cuerpos desnudos en espacios públicos emblemáticos de diferentes ciudades, como Caracas (Venezuela) y San Sebastián (España). Tunick en sus “performances” invita a las personas a ser parte de esta obra artística bajo la consigna “Hagamos arte ahora, juntos”.
Cambios en el sitio web e instalación artística
En esta edición tenemos el gusto de anunciarles que preparamos una renovación radical del formato de nuestro sitio web, que refrescará su presentación y pondrá sus recursos más cerca de ustedes. Por ello en determinado momento nuestro servicio estará suspendido por muy corto tiempo. Esperamos que estos cambios estén implementados para el próximo boletín.
Finalmente, les anunciamos que en el marco del Proyecto “Experiencia: Arte contra el Estigma y la Discriminación”, específicamente en Perú, venimos trabajando la segunda intervención artística, orientada en este caso contra la discriminación de las sexualidades diversas, que se presentará el día 31 de mayo, en el marco del Día de la Lucha Contra la Homofobia en el Perú. Como se recordará, en esta fecha, hace un año, la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) recordó los graves crímenes de odio cometidos contra muchas personas por causa de su forma de vivir su sexualidad durante los años de violencia política en el Perú. En esta página anunciaremos oportunamente su lanzamiento
Carlos F. Cáceres
Coordinador
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