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Desarrollo Entrevistas
DERECHOS SEXUALES, DERECHOS REPRODUCTIVOS, VIH/SIDA:
APORTES PARA UN BALANCE REGIONAL 2006
Marcelo Ferreira, Violeta Barrientos; María Luiza
Heilborn, Angela
Freitas; Susanna Rance; Pedro Chequer y Richard Stern, dan sus aportes
Tema: Derechos Sexuales
“Un año de logros, pero hay un desfase entre los
avances y compromisos a nivel internacional y lo que se hace a nivel local”.
Al
parecer el 2006, finalizó con mejores perspectivas para la lucha por los
derechos sexuales como derechos humanos. La Declaración de Noruega es una muestra palpable de esto, lo mismo el reconocimiento a algunas
ONGs con estatus consultivo en el ECOSOC –ONU y la Ley de Convivencia en México como en otros países son reconocidos logros.
Marcelo
Ernesto Ferreira, argentino, Coordinador del Programa para América Latina y el
Caribe Comisión Internacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas
(IGLHRC) y la peruana Violeta Barrientos, activista por los derechos de las
lesbianas, analizan algunas cuestiones sobre un balance aproximado sobre
derechos sexuales en la región para Ciudadanía Sexual.
Ciudadanía
Sexual: Entonces, mirando hacia
delante, ¿cuáles son los próximos pasos a favor de los derechos sexuales y qué
aspectos se estarán abordando en su país tanto desde las organizaciones como desde
otros actores sociales?
Violeta
Barrientos: Es de esperar que el
siguiente paso a nivel internacional luego de la Declaración de Noruega sea una Resolución del Consejo de Derechos Humanos, para la puesta en
marcha del reconocimiento de la discriminacion por orientación sexual y de
un mecanismo de vigilancia, a fin de que todos los países integren a la
orientación sexual en la protección a los derechos fundamentales de la persona.
El
problema para el Perú es su actual política de distanciamiento de los
estándares internacionales, cuestión ya sentida en el gobierno anterior sobre
todo en materias a cargo de funcionarios católicos conservadores que
prefirieron estar al margen de los consensos internacionales.
Desde
el Perú, el CLADEM seguirá adelante con la Campaña por una Convención Latinoamericana de Derechos Sexuales y Reproductivos, la que tendría que ser mucho más
promocionada entre los sectores lgbt del continente a fin de que sea también
parte de la agenda del movimiento lgbt y no sólo feminista.
Marcelo
Ernesto Ferreira: Es verdad, este ha
sido un año de logros. Sin embargo existe un desfase en la region entre los
avances y compromisos que los países asumen a nivel internacional y como llevan
a cabo esos compromisos a nivel local.
En
estos momentos existen algunas iniciativas a nivel regional que de llevarse
adelante protegerían las preferencias sexuales y la libre identidad y expresión
de género de las personas. Tal es el caso de la Convención Interamericana contra el Racismo y Todas las Formas de Intolerancia y de la Campaña por una Convención Interamericana de los Derechos Sexuales y los Derechos
Reproductivos.
Aun así, los logros a nivel internacional por lo general se implementan a nivel
local con reticencia, si es que alguna vez lo hacen. Tal es el caso de la Carta Andina de Promoción y Protección de los Derechos Humanos, y cómo los países firmantes
asumieron esos compromisos es bastante ejemplificador. También tenemos el
triste caso de la Declaracion Socio Laboral del MERCOSUR. Si bien la declaración
firmada en 1998 observa la protección de la Orientación Sexual en casos de discriminación laboral, ninguno de los países firmantes tomó
medida alguna todavía para implementarla.
Este
desfase se hace aun más claro cuando los casos de discriminacion agotan sus
instancias a nivel local y deben ser presentados ante instancias
internacionales. En estas situaciones los gobiernos se ven obligados a afrontar
la disparidad entre sus propios sistemas legislativo-judiciales y las normas
del derecho internacional. Tal ha sido la situación de los casos de la Jueza Karen Atala en Chile o de Marta Álvarez en Colombia presentados ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El
problema básico es que la defensa de los derechos sexuales no puede abordarse
desde unas pocas leyes paliativas sino que requieren una profunda reforma
legal. No es casual que en los dos países de la región con ciudades que cuentan
con leyes que reconocen a las parejas del mismo sexo, las normas de protección
discriminatoria convivan con legislación altamente homofóbica y transfobica.
En
manos de los y las activistas de la region está poder sacar a la luz estas
contradicciones y abogar por su eliminación.
CS: ¿Qué aspectos permanecen aun invisibles? Por
ejemplo, a pesar de reuniones importantes en el 2006, las lesbianas no
han logrado visibilizar sus agendas tanto a nivel de país, como en los planos
regional y mundial ¿Es errada esta apreciación?
MF: ¡Por supuesto que no hay error alguno!
Los
matices de la invisibilidad abordan innumerables aspectos relacionados con los
derechos sexuales. Esto no es casual. La gran estrategia del sistema es la homogenización
como herramienta de dominio.
Al
no poder sostener la heteronormatividad se aborda la polaridad hetero-homo, y
cuando esto ya no es creíble se asume lo GLTBI como un todo homogéneo cuando no
lo es.
Así
se esfuman los diversos matices que hacen a las agendas, necesidades y
realidades de las distintas preferencias sexuales o identidades de género. Y se
mantienen incólumes factores como la invisibilidad, la exclusión de la ciudadanía,
o la negación del propio cuerpo o deseo, que todavía afectan de distinta manera
a cada persona a partir de sus elecciones de vida, así sea que se considere
gay, lesbiana, bisexual, travesti, transgénero, intersex o lo que sea.
El
otro aspecto de este tema es el que no depende del sistema general en que
vivimos sino del sistema que nosotros mismos o nosotras mismas generamos como
estrategia de supervivencia. ¿De qué sirve el closet de nuestra propia
identidad y la elaboración de nuestras propias agendas si estas están fundadas
en la invisibilizacion, la negación de la ciudadanía, la negación del cuerpo o
el deseo de otros u otras? ¿En qué medida vale la pena embarcarse en la modificación
de un sistema, si luego descubrimos que todos nuestros esfuerzos solo han
logrado otra vuelta de tuerca del mismo sistema?
VB: Es posible que la agenda lésbica esté
invisibilizada y al interior del movimiento se reflexiona sobre el efecto que
está causando el referirse hoy en día a la "diversidad sexual" en
general sin mayor alusión a las "identidades". Al hablarse de
sexualidad y derechos sexuales hoy en día, se ha borrado por un momento toda
referencia al género y sus inequidades. Sin embargo, el género no deja de ser
un tema transversal también a la sexualidad.
CS: Para los activistas, hace falta recoger un
listado de buenas prácticas o de estrategias positivas que pudieran
replicarse o reflexionarse. ¿Puede elaborar/describir algunas de ellas?
VB: Si nos referimos a buenas prácticas de las personas
objeto de los derechos mencionados, pues está la denuncia vía Internet en
cadena, de cualquier violación a los derechos fundamentales de la persona
lgbt.
MF: Aquí van algunos ejemplos:
Trabajar
en conjunto con otros movimientos sociales (feminista, de mujeres, indígena,
negro, jóvenes, niñas/os, trabajadoras sexuales, sindical, alter globalizador,
personas con discapacidad, y otros) para superar los prejuicios que nos separan
e integrar nuestras luchas.
Valorar, defender y proteger la diversidad de expresiones culturales
contra toda forma de reducción generalizadora. Reconocer también que
todas las culturas cambian y se modifican. Comprometerse a coadyuvar en el
desmantelamiento de todas aquellas formas de opresión, explotación y regulación
entre culturas y comunidades e individuos como así también a mantener una
continua apertura al diálogo intercultural e interpersonal. Acompañar todo
cambio cultural gestado desde el interior de las propias comunidades, que
busque superar situaciones de desigualdad y opresión.
Reconocer la centralidad histórica de los Estados como agentes, tanto en la
promoción de políticas públicas como en el control de su cumplimiento efectivo.
Sin embargo, es importante ver que es imprescindible cuestionar la vigencia
actual del estado-nación como forma hegemónica de organización social, a la luz
de su relación inevitable con formas específicas de la opresión y la violencia,
así como contribuir a la reflexión y la acción acerca de formas de organización
social que lo trasciendan.
Reconocer, respetar y celebrar la diversidad de experiencias del cuerpo, el
género y la sexualidad así como su irreductibilidad a cualquier normatividad
anatómica, identitaria y/o expresiva. Reconocer la vigencia de distintas formas
de exclusión, opresión y violencia desplegadas contra quienes encarnan cuerpos,
sexualidades y géneros no hegemónicos y comprometerse a visibilizar y abordar
críticamente las distintas jerarquías y privilegios corporales, sexuales,
genéricos, identitarios y expresivos.
Renunciar a imponer formas preestablecidas de comprender las sexualidades, el
placer, la identidad y la expresión de género, manteniendo, al mismo tiempo el
reconocimiento a valores centrales –en particular, evitar toda forma de daños a
tercero/as. Ninguna forma de expresión y vivencia de la sexualidad podrá ser
impuesta como más auténtica o verdadera, más ajustada a cualesquiera principios
teóricos, políticos o axiológicos, y ninguna vida particular será sometida a la
vigilancia del cumplimiento de tales principios. Tener una mirada critica
frente a las fronteras que limitan la múltiple expresión de los cuerpos, los
géneros, las sexualidades y las identidades.
Defender el derecho de las personas a decidir libremente en todas las materias
relativas a su sexualidad y a su reproducción, incluyendo las modificaciones
que ellas decidan hacer (o no hacer) sobre sus cuerpos, siendo la única
restricción no causar daño a otras/os. Reconocer que la decisión última sobre
todas las materias relativas a la sexualidad y a la reproducción descansa en la
persona individual –y no en su familia, su comunidad, el sistema médico o
judicial.
Tema: Derechos reproductivos
“En ausencia de apoyo estatal y entrega de información
y servicios, las mujeres continúan tomando la ley de sus cuerpos en sus
propias manos”
Nuestra región ha vivido/vive tensiones y retrocesos
en relación a la despenalización del aborto; por ejemplo, las medidas de
retroceso en el Parlamento de Nicaragua. De otro lado, es mejor el panorama
para la implementación de la Anticoncepción de Emergencia, y algunas organizaciones nacionales han trabajando arduamente para lograr su implementación
(Perú, Ecuador), mientras en Chile, la misma presidenta Michelle Bachelet, ha
trabajado la implementación de la AOE desde los 14 años de edad.
En esta ocasión dos brasileñas: Angela Freitas (Comunicadora
Social, Directora - Instituto Patricia Galvão) y Maria Luiza Heilborn (Antropóloga,
Coordinadora del Centro Latinoamericano en Sexualidad y Derechos Humanos -
CLAM); y Susana Rance, activista e investigadora en temas de derechos sexuales
y reproductivos, inglesa, residente en Bolivia, responden a Ciudadanía Sexual.
Ciudadanía Sexual ¿Como analizar lo que viene aconteciendo? ¿Cómo abordar un análisis en
el actual contexto y desde una perspectiva latinoamericana en temas como el
aborto.
María Luiza Heilborn y Angela Freitas: América Latina viene
presentando muchos cambios no lineales que tocan la contracepción y el aborto.
Hay señales de algunos avances y otras de nítido retroceso. En Brasil, en lo
que refiere la Contracepción de Emergencia hubo avances. El Ministerio de
Salud, contrariamente a presiones de la Iglesia Católica, ha aprobado una Norma Técnica – elaborada con participación de
organizaciones de la sociedad civil y feministas - que regula la distribución
de CE en los servicios del Sistema Único de Salud de las municipalidades
brasileñas, incluso para jóvenes y adolescentes. El Consejo Federal de Medicina
– que todavía presentaba resistencias a la utilización del método - acaba de
aprobar una resolución reconociéndolo la CE como “no abortiva”.
Las escuelas públicas están también autorizadas – y
obligadas – a abrir en el currículo espacio para la Educación Sexual, ofreciendo informaciones y acceso a métodos contraceptivos, en particular
el condón. Por ejemplo, en Río de Janeiro recién se aprobó un proyecto para la
distribución gratuita de condones en las escuelas que ya ofrecen educación
sexual para sus alumnos. Todavía este aspecto genera muchas tensiones una vez
que en el mismo departamento se facultó la posibilidad de enseñanza religiosa
en escuelas publicas, lo que posibilita un frente de accíón contraria de la
parte de los grupos religiosos.
Brasil cuenta
con normas para servicios de aborto en los casos permitidos por ley (violación
y riesgo de vida para la mujer), y programas con filosofía de atención integral
para las victimas de violación que incluyen, además de la CE, la prevención del Sida y otras DST y cuidados psicológicos. Hoy existen alrededor de 100
servicios de referencia para este tipo de atención en todo el país. Sin
embargo, son grandes las resistencias en lo que refiere a ofrecer la
interrupción de los embarazos resultantes de violación, sea por parte de los
profesionales de salud como por la de los administradores de la salud pública,
bajo fuerte influencia de los sectores religiosos antiabortistas, con gran
presión sobre la opinión pública. Podemos decir que no más de 50 de estos
servicios realmente ofrecen la interrupción del embarazo en esos casos.
La influencia religiosa esta presente no solamente en
las iglesias (sobretodo católicas y pentecostales), sino sobre todo en las
comunidades, escuelas y, de manera muy fuerte a través de los Medios (Prensa,
radio, TV, Internet). El proceso electoral del 2006 dejó clara la estrategia de
la jerarquía católica utilizando los medios de comunicación - sobretodo los
electrónicos -, para monitorear y combatir cualquier propuesta sobre el tema de
la despenalización del aborto, junto con la eutanasia, las investigaciones con
células tronco de embriones y el derecho a la unión civil entre personas del mismo
sexo. De hecho, la clase política estuvo y esta bajo constante presión y en el
periodo electoral estos temas fueron moneda de permutación por votos.
El actual Gobierno brasileño se ha comprometido con
la demanda de los movimientos de mujeres por la despenalización, aprobada en la I Conferencia Nacional de Políticas para las Mujeres (2004). Creó a principios del 2005 una
comisión mixta llamada Comisión Tripartita (con representantes del Gobierno, de
la sociedad civil y del Poder Legislativo) presidida por la Secretaría Especial de Políticas para las Mujeres (SPM), para estudiar una propuesta de
proyecto de ley. El resultado fue muy positivo: el texto despenaliza el aborto
hasta las 12 semanas de embarazo en cualquier caso, y aumenta este plazo para
20 semanas en los casos de violación, riesgo de vida para la mujer y
malformación fetal grave.
Sin embargo, ocurrieron fuertes presiones de la CNBB (Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil) sobre el gobierno Lula que atravesaba la
peor fase de su actual crisis política en virtud de los escándalos de
corrupción. Fragilizado, y personalmente no muy convencido de asumir
públicamente una postura favorable a la despenalización, Lula cedió a esas
presiones ordenando que no se encaminara el Proyecto de Ley de la Comisión Tripartita. El movimiento de mujeres reaccionó, y la SPM tuvo habilidad política para contornear la situación. En septiembre del 2005 este proyecto de ley llego a
una de las comisiones de la Cámara de Diputados, por las manos de la ministras
y bajo una animada audiencia de mujeres entonando el himno nacional.
Pero ya los antiabortistas en el Congreso estaban
fuertemente organizados en un Frente Parlamentario por la Vida y contra el Aborto. La pelea fue dura y al final del 2005 no se había llegado a una
decisión respecto al proyecto de ley, que fue archivado para posible apertura
en la próxima legislatura.
Susanna
Rance: Tomaré el balance no sólo
desde la perspectiva de medidas políticas tomadas y esfuerzos de ONGs y redes
de activistas, sino desde mis percepciones de la situación de los derechos
sexuales y reproductivos en el nivel de lo cotidiano de las organizaciones y
los servicios, incorporando experiencias recogidas en investigaciones e
intercambios en Bolivia y otros países.
Lo que viene aconteciendo, en mi opinión, es que se va concentrando el
activismo y el accionar de las ONGs que trabajan en derechos y salud sexuales y
reproductivos, en ciertos temas que reciben financiamientos, en áreas muchas
veces ligadas a productos farmacéuticos (misoprostol, producto dedicado a la
AE, medicamentos antirretrovirales y conexos, etc.) que se promueven en
procesos de mercadeo, más o menos declarados.
Considero
que la promoción y defensa de los derechos sexuales y reproductivos va mucho
más allá de productos comercializados y la búsqueda de impacto en indicadores
epidemiológicos y demográficos. Veo una creciente cooptación de las
organizaciones y grupos de activistas, que tienden a seguir las agendas de
agencias financieras en lugar de plantear con firmeza sus propias causas y
prioridades. La competencia para los fondos - por ejemplo, del Fondo Global -
ha tenido un impacto en la división de grupos de activistas y sus ONGs,
erosionando lazos de solidaridad.
Otra tendencia que observo es que en varios países de la región, en ausencia de
avances en el apoyo estatal y entrega efectiva de información y servicios
(siquiera para el aborto terapéutico cuando se permite por ley), las mujeres
(jóvenes y adultas) continúan tomando la ley de sus cuerpos en sus propias
manos, por ejemplo a través de la apropiación creciente del misoprostol, que
evita su enfrentamiento con la ley formal, las intervenciones clínicas y las
trabas gremiales del sector médico.
Esta tendencia puede ser leída como avance en el empoderamiento de las mujeres
en los ámbitos del conocimiento y aplicación corporal, con una cierta autonomía
del sector médico o de prestadores/as de servicios del aborto; pero también
como consolidación de sistemas paralelos, tomando un desvío de la salud pública
y postergando las presiones amplias por el derecho ciudadano y los derechos
humanos de las mujeres en el área de la salud sexual y reproductiva integral.
CS: El impacto de los conservadores y de la Regla de la Mordaza (Gag Rule) del gobierno de Bush, ha sido nefasta en nuestros países.
¿Puede darnos algunos elementos de estos impactos? A pesar de los cambios en el
gobierno de Estados Unidos, cree que siguen siendo una amenaza? ¿El papel de la
iglesia católica se debilita o refuerza en su país?
SR: Más que mirar como "culpables" a las
medidas tomadas por un Congreso o una iglesia, encuentro preocupante la
docilidad de algunos gobiernos, organizaciones e inclusive consultores/as con
mandatos del Norte, y su complicidad con prebendas financieras o
"apoyos" a ciertos ministerios y proyectos, que desalientan el
cuestionamiento a las políticas bajadas, en los
sectores público y privado.
Felizmente
algunos gobiernos empiezan a desmarcarse de la obediencia y dependencia de Estados
Unidos, pero allí igual persisten los fundamentalismos y nociones bastante
tradicionales respecto a las mujeres-madres reproductoras; y posturas de
vanguardia política para nada reflejadas en el reconocimiento de los derechos
sexuales y reproductivos y equidad de géneros.
MLH y AF: El papel de la iglesia católica se
fortalece enormemente. Este año habrá la visita de Hatzinger en la agenda, y
los preparativos hacen conocer que serán eventos de gran impacto popular. El
aborto esta incluido en la pauta temática del Sumo Pontífice en el país. Pero
no solamente la iglesia católica hace presión contra los derechos sexuales y
reproductivos: las iglesias neo-evangélicas han ganado mucho espacio político y
mediático en el país.
CS: ¿Qué podemos decir sobre el desarrollo y aplicación o no de las
tecnologías reproductivas? ¿Puede dar una visión de las políticas públicas al
respecto en América Latina?
MLH
y AF: No tenemos lamentablemente una
visión de conjunto de qué pasa en América Latina como un todo. Pero, en Brasil,
la inclusión de la infertilidad en el
plan de prioridades en investigación del Ministerio de la Salud es reciente. La idea que un documento del Ministerio de 2004 presenta es la percepción
en Brasil del derecho à la salud como un principio universal; esto está entendido
como derecho ‘de todos’; ‘obligación del Estado’ desde la Constitución de 1988. Pero es más una idea general una vez que coexisten distintas lógicas
que regulan la distribución de recursos destinados á la salud.
Debido
a los costos elevados, la atención a la demanda de acceso a tratamientos contra
la infertilidad es muy desigual, revelando decisiones basadas en prejuicios de
clase, género, diversidad sexual y estados conyugales y de organización de la familia.
La
emergencia de mujeres y hombres que demandan el acceso a la concepción parece
paradójica, considerándose el contexto de lucha por la anticoncepción que
caracterizó las últimas décadas en Brasil. Pero es claro que las dos fases de un
solo fenómeno coinciden en el valor concedido contemporáneamente al tema de la
elección en el dominio reproductivo.
SR: Hay una creciente apropiación de tecnologías
relativamente nuevas como el misoprostol, en primer lugar por las propias
mujeres que buscan interrumpir
embarazos en formas menos expuestas e invasivas, evitando el enfrentamiento con
los servicios y sanciones morales en la familia, comunidad y sistema policial y
legal. Y en segundo lugar, por algunos centros que ya administran la tecnología
como alternativa a los métodos más tradicionales de aborto.
Resulta problemática la información parcial y variable sobre las tecnologías y
la confusión –especialmente entre mujeres jóvenes- entre pastillas
anticonceptivas, AE y misoprostol. También hay algunos reportes de la aplicación
forzada de misoprostol sin el conocimiento y/o consentimiento de la mujer.
A la larga es altamente probable que se vayan legalizando estas tecnologías,
que evitan gastos para el Estado y contribuyen a bajar los indicadores de
morbilidad y mortalidad materna a niveles más aceptables para las agencias
donantes.
En el interim, sigue la autoadministración y socialización de las tecnologías
entre las mujeres y sus redes informales, y también una comercialización
(virtual y local) con fines de lucro. Es interesante la nueva evidencia de re-exportación
del misoprostol a Europa por migrantes latinoamericanas (y socios con fines
especulativos), que empieza a ser denunciada y sancionada inclusive en países
donde el aborto es legal, porque se salta la receta y el control médico.
CS:. ¿Cuáles son los nuevos o viejos desafíos para las organizaciones de
mujeres y feministas que trabajan los derechos sexuales y reproductivos?
MLH y AF: El gran desafío es de sumar fuerzas, modernizar los
métodos y sofisticar las estrategias de acción.
Con este propósito, se crearon en 2003 las Jornadas
Brasileñas por el Derecho al Aborto Legal y Seguro (Jornadas), reuniendo
organizaciones nacionales y buscando un trabajo junto con juristas, médicos/as,
investigadores/as, organizaciones sindicales, de los movimientos de trabajadoras
rurales etc. No es un trabajo fácil dada la magnitud geográfica del país, y la
complejidad que representa juntar diferentes sectores alrededor de un interés
común.
Otro desafío es el de marcar presencia en los medios de
comunicación (prensa, radio y televisión), en que es muchísimo más fuerte la
estrategia religiosa para ejercer influencia. Con este propósito y como parte
de las estrategias de las Jornadas, el Instituto Patricia Galvão creo un blog
que funcionó durante el proceso electoral del 2006, monitoreando las
propuestas, debates y cuestiones alrededor de la salud integral y derechos
reproductivos de las mujeres. Para quienes leen el portugués, sugerimos
consultar la dirección siguiente: http://www.mulheresdeolho.org.br
De otro lado, sigue el tradicional trabajo junto al
Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, de un lado para que no haya
retrocesos. Y de otro para urdir avances.
SR: Veo "migración" de causas y proyectos por
efecto de los financiamientos, con ampliación obligada del viejo esquema de género
= mujer, hacia las masculinidades y diversidades sexuales y genéricas.
Como observa irónicamente un activista con su página "Ciudadano Gay"
en Internet, el VIH/Sida ha traído el "premio" de reconocimiento de
estas diversidades- no basado en un compromiso con los derechos, sino para
aplicar el freno epidemiológico y bajar gastos de los estados. De este modo,
algunas organizaciones feministas se están sumando al trabajo en VIH/Sida
porque allí están los fondos: las ideologías se van moldeando de acuerdo a la
oportunidad de apoyos y los nuevos valores políticamente correctos.
Del mismo modo, hay cada vez más atención a las agendas transgéneros y
transexuales. Se va deconstruyendo el sexo/género- inclusive en ámbitos
académicos- con mayor fuerza por influencia de las políticas demográficas y
financiamientos. Tal como lo hemos vivido con los movimientos de salud de las
mujeres en la época de Cairo y Beijing, se producen alianzas estratégicas, en
algunos casos temporales, entre activistas y agencias de cooperación.
Considero
importante no perder de vista las agendas propias -simbólicas y culturales, no
sólo materiales– que construyen sujetos y cuerpos, y no sólo sirven para
enriquecer ciertas empresas farmacéuticas, promover la permanencia de
organizaciones privadas suplantando obligaciones de los Estados, y ajustar
indicadores para mayor vigencia de los gobiernos. En general, observo que se
tiende a perder de vista la integralidad de los derechos humanos, fuera de
avances puntuales en la promoción, comercialización y autorización de ciertas
tecnologías y productos.
Tema: VIH/SIDA
“Los gobiernos deben asignar más recursos orientados
a la exigencia de obtener reportes exactos”
A 20 años de que estallara la epidemia de SIDA se precisa un
análisis de la situación. Muchos programas contra el VIH/SIDA se vienen
aplicando en el mundo, algunos son exitosos, otros no tanto.
Pedro Chequer, Coordinador
de ONUSIDA para Argentina, Chile, Paraguay y Uruguay; y Richard Stern,
activista e investigador residente en Costa Rica, nos proporcionan una serie de
reflexiones y propuestas en la entrevista que le concedieron a Ciudadanía
Sexual.
Ciudadanía Sexual: Hay una gran protesta por parte de grupos LGBT pues se
mantiene la invisibilización de un grupo grande que es el más vulnerable al
VIH/Sida ¿Qué se está haciendo para contrarrestar esta situación?
Pedro Chequer:
Hay segmentos poblacionales más
afectados y bajo mayor riesgo de infectarse: HSH, UD, trabajadores y
trabajadoras sexuales, población trans, conforman este grupo. De otro lado, está
la población femenina, de un modo general manteniendo relaciones con una pareja
fija y que es altamente vulnerable a la infección por las circunstancias que ya
conocemos que involucra aspectos culturales, comportamentales y sobretodo
circunstancias adversas debido al comportamiento machista bastante presente en
los países latinoamericanos.
Richard
Stern: Sin duda, debido a una serie
de factores, las poblaciones vulnerables tales como la de gente gay, continúan
apareciendo como "invisibles" en el aspecto epidémico; esto debido a
que en muchos países del Caribe y América Latina, los hombres gay no declaran
su preferencia sexual a ningún trabajador de la salud.
En
consecuencia, las estadísticas no van a reflejar con exactitud el número de
hombres gay y bisexuales VIH positivos en esas regiones. Inclusive, la iglesia
católica, la cual es dominante en la mayoría de países latinoamericanos,
insiste en interferir en contra de una discusión abierta y franca sobre la
homosexualidad en los colegios. Esto interfiere con los esfuerzos de
prevención.
La
mayoría de hombres gay en algunos países no puede abiertamente aceptar tal
identidad debido a una serie de razones socioculturales. En consecuencia,
ellos son los más propensos a llevar a cabo prácticas sexuales de alto
riesgo en saunas, casas de masajes y otros lugares de reunión públicos.
Las
fundaciones de apoyo no siempre se muestran dispuestas a dirigir sus esfuerzos
hacia áreas en las cuales se ponen en práctica estas conductas.
Fondos
provenientes del gobierno normalmente no están accesibles para las ONGs
que deseen hacer un trabajo con gays; es así que estos organismos no
gubernamentales deben depender de instituciones de donación privadas, las
cuales sí muestran apertura para tratar con este tipo de población.
Yo
siento que el significado de los esfuerzos en prevención tampoco llega a otras
poblaciones, ya que una abierta y franca discusión sobre temas de prevención,
tal como la que se refiere al uso del preservativo, es frecuentemente prohibida
por la Iglesia, y la Iglesia ejercita una indebida influencia sobre el
gobierno.
CS: La Sra. Debrework Zewdie, directora del Programa Mundial contra el Sida menciona
que los planes contra el VIH/Sida no abordan las razones del aumento de la
infecciones entre mujeres y niñas. ¿Qué otros problemas se pueden añadir
a estos que se están describiendo, y cuáles serían o son las estrategias a
aplicar para su reducción y eliminación? ¿Cómo abordar esta situación de
prevención en más actores como las familias, las mujeres, las niñas, los niños?
PCH: En los países de Sub-Sahara africano desde el inicio
de la epidemia se ha observado una alta proporción de mujeres infectadas y
actualmente hay más mujeres que hombres entres la población infectada. Entre
los más jóvenes esta proporción supera en algunos países el 60%. Una serie de
factores pueden ser tomados en cuenta, entre ellos las relaciones inter-generacionales,
o sea hombres mayores teniendo relaciones sexuales con mujeres más jóvenes, violación,
sexo fuera de la relación estable por parte de los hombres sin preservativo y
sexo sin protección con la pareja fija, inequidad de género, sumisión femenina
a su pareja masculina por cuestiones culturales, falta de acceso a la
información o a insumos de prevención, etc.
La
estrategia es cambiar esta realidad a través no solo de cambios culturales principalmente
por intermedio del empoderamiento de la mujer a través de la educación y
reducción de la desigualdad económica entre los géneros. Hoy se tiene cada vez
mas claro que el combate al Sida pasa necesariamente por el combate a la
pobreza e inequidad educacional. Por otro lado, hay gran expectativa en cuanto
a los insumos de prevención que establezcan parámetros de autonomía a la mujer
como por ejemplo los microbicidas que además de proteger contra la infección
por el VIH y otras ITS podrían también presentar funciones contraceptivas.
Como los cambios culturales solamente ocurren a largo plazo, la esperanza de
cambios en la tendencia observada reposa en esos avances.
La
promoción de la abstinencia, a pesar de ser el método mas eficaz de anulación
del riesgo, ciertamente ha sido uno de los factores de fracaso del control de
la epidemia principalmente entre la población femenina, por no ser operacional.
No necesitamos ir muy lejos, la abstinencia no es práctica en los segmentos que
por compromiso religioso deberían practicarla y ven innecesario profundizar
sobre el tema, las evidencias son por demás conocidas por la sociedad.
La
transmisión vertical ya dispone de métodos eficaces para su control, hay avances
operacionales pero se está lejos de representar la situación deseada y mucho hay
que hacer para que se logre la cobertura deseada y el control definitivo del
problema. Además de eso la realidad es que el tratamiento de los niños infectados
no siempre es implementado adecuadamente en la gran mayoría de los países en
desarrollo, hecho que se agrava con la escasez de fórmulas infantiles
apropiadas.
RS: Se da el caso con otras “minorías” el de las mujeres
y niños, los esfuerzos orientados a la prevención son “censurados” e
inadecuados. Existe sólo un interés de tipo “verbal” orientado a la importancia
de llegar a estos grupos. Otro serio problema es el fracaso que existe en
brindar una adecuada medicación pediátrica.
Los
laboratorios continúan haciendo fórmulas de medicamentos principalmente para
atender afecciones de gente adulta, y lo que está disponible para los niños
suele requerir la participación de los padres, niñeras o enfermeras, quienes
muchas veces se ven en la necesidad de dividir las pastillas en dos, etc. con
el fin de ajustarse a la dosis correcta indicada por los pediatras. Muchos
niños necesitan Kaletra*, fabricado por los Laboratorios Abbot, cuyo valor
supera los US $ 2,000 de gasto al año.
Los
niños mueren por toda la región debido a la inadecuada atención médica, lo cual
es inexcusable. Mujeres amas de casa continúan viviendo con el mito de que ellas,
por sí mismas, están “protegidas” si son monógamas en sus relaciones
maritales. Si ellas piden usar el condón, o solicitan información sobre el uso
de éste, inmediatamente se ven estigmatizadas como personas promiscuas.
Las
mujeres también pueden estar limitadas en términos de habilidad para buscar un
adecuado servicio de salud, porque deben de cuidar a los niños, lo cual limita
su tiempo y su capacidad de desplazamiento. Sabemos de muchos casos en donde
las mujeres sólo fueron en busca de un médico cuando llegaron a sentirse muy
enfermas, y no tuvieron más alternativas; pero a tal punto, posiblemente ya fue
demasiado tarde para haber sido adecuadamente atendidas.
CS: Las
cifras sobre VIH/sida que se presentan expresan contradicciones, el
subregistro es uno de los grandes problemas existentes. ¿Cómo mejorar esta
situación? pues mientras este subsistan, no se pueden aplicar políticas
públicas claras.
PCH: Tenemos que distinguir las cifras relacionadas a la
infección por el VIH y aquellas concernientes al Sida.
El
Sida se refiere a enfermedad manifiesta sea sub clínicamente a través de la
reducción de los niveles de defensa o una reducción mas importante que permiten
las manifestaciones clínicas del VIH. Para que se conozca adecuadamente la
ocurrencia de los casos hay que se establecer un sistema de vigilancia
epidemiológica confiable, de cobertura adecuada y garantizar la
confidencialidad de los registros, problema éste que tanto genera
transgresiones a los derechos humanos.
En
cuanto a la infección por el VIH la magnitud del problema se debe basar en un
sistema de vigilancia de la infección por el VIH. La notificación de la
infección detectada por laboratorio genera una serie de inconvenientes y
siempre distorsiona la realidad. Es fundamental que los países establezcan
sistemas confiables para frenar la infección y
principalmente su tendencia en segmentos específicos y en la población general.
RS: Este es un problema serio que se extiende por toda
la región. Los gobiernos no dan prioridad a promover estudios en relación a la
epidemia, y los fondos suelen frecuentemente no estar asignados por ellos para
este propósito.
Las
agencias de cooperación internacional, como ONUSIDA o la Organización Panamericana de la Salud, también tienen inadecuadas políticas absurdamente
establecidas. Ellos son requeridos para dar estimaciones de gente que está
infectada para algún boletín como el de la Organización Mundial de la Salud u otros, que simplemente a último momento pretenden
“suponer” como prevalencia.
El
estigma y la discriminación, tal como se observa en muchas familias que lo
solicitan, contribuye a que los médicos no coloquen al Sida como la causa de
fallecimiento en los certificados de defunción; en consecuencia, las
estimaciones de mortalidad serán inexactas. Algunas veces los seguros de vida
no considerarán al Sida como una enfermedad elegible a merecer un reembolso,
siendo una vez más la causa de que las familias intenten ocultar el hecho de
que un ser querido haya muerto debido a este mal.
Los
médicos en las áreas rurales y aún en áreas marginales de comunidades urbanas
no están bien entrenados para identificar los síntomas del Sida y la gente es
diagnosticada como si tuviera un resfrío u otra enfermedad y es enviada a casa
sin habérsele tomado un test de HIV. Meses más tarde ellos pueden presentarse
en un centro de salud mostrando un estadío más avanzado de Sida o simplemente,
morir en sus casas, contribuyendo una vez más a la construcción de estimados
imperfectos de la realidad de la epidemia.
Los
gobiernos deben asignar más recursos orientados a la exigencia de obtener
reportes exactos, y las agencias internacionales deben tomar una más seria
aproximación al aspecto de promover la capacitación de actores clave en la
identificación de casos de Sida. Las agencias deben asimismo, jugar un rol en
términos de políticas vinculadas a la epidemia y el aspecto de vigilancia
epidemiológica, y deberían ser públicamente mucho más pro-activos en urgir a
los gobiernos a adoptar leyes y políticas orientadas a combatir el estigma y la
discriminación.
CS: La
aplicación de tratamientos como el TARGA viene teniendo algunos avances. ¿Cómo
se está trabajando para asegurar un mayor impacto de los programas de Targa?
Por ejemplo educación y apoyo para la adherencia a estos tratamientos? ¿Qué
resultados hay hasta el momento? ¿Quiénes están produciendo estos resultados?
PCH: Si, hay avances pero lejos de la situación deseada.
América Latina entre los países en desarrollo es la región que presenta la
mejor cobertura, en torno de 75%, aunque no uniformemente distribuido, con
países con coberturas extremamente bajas o sub-regiones en determinados países
con carencias importantes en el acceso. Hay necesidad de un compromiso
político que va mas allá de las intenciones formales de documentos solemnemente
firmados. El impacto positivo de la terapia es hoy reconocido y en la
realidad la inversión en esos tratamientos significa a corto plazo un ahorro de
recursos públicos.
La
utilización de genéricos también es un aspecto muchas veces no considerado por
presiones de la industria farmacéutica dueña de las patentes; sin pérdida de la
calidad y a precios mas bajos, los genéricos pueden optimizar los recursos y crear
condiciones para la ampliación de la cobertura y permitir la disponibilidad de
recursos financieros para actividades esenciales y fundamentales, como por
ejemplo la adherencia al tratamiento.
Los
esfuerzos hacia la adherencia solamente tienen mejores resultados cuando
involucran el paciente, su familia y el equipo de salud. Hay estudios
demostrando que el apoyo respecto al paciente por parte del equipo de salud son
factores decisivos en la ampliación de los niveles de adherencia, muchas veces más
que la sofisticación tecnológica de los servicios de atención.
CS: El
apoyo financiero del Fondo Global a los países ha sido importante, ¿Conoce
algunos de los impactos de este apoyo en los países de la región?
PCH: El Fondo Global a pesar de los problemas que aun
persisten relativos a los procesos de desembolsos, ha sido importante factor de
cambios hacia la cobertura universal al tratamiento y también a la prevención
en la región. Por otro lado, en la gran mayoría de los casos las causas de
retrasos y fallas están relacionadas a la ineficiencia de los sistemas
nacionales en la aplicación en tiempo hábil de los recursos liberados o
aplicación de modo inadecuado sin observar las normas consensuadas. En muchos
países hay necesidad de revisión de la legislación con vistas a la reducción de
las etapas burocráticas y establecimiento de procedimientos mas transparentes
y que permitan el pleno control social.
No
hay duda que el aporte del Fondo ha impactado positivamente en todos los países
beneficiados sin excepción, aunque todavía la dependencia exclusiva de los recursos
del Fondo puede generar a mediano y largo plazo problemas de sustentabilidad de
las acciones ejecutadas en el momento.
(*)
Kaletra: Lopinavir / ritonavir, un medicamento antirretroviral de
la familia de los inhibidores de la enzima proteasa.
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