Nº5 Año 1
 
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EDITORIAL



Celebrando lo erótico

Lo erótico tiene que ver con el placer. Más específicamente, tiene que ver con todo aquello que una sociedad valora como capaz de producir deseo, excitación y placer, particularmente placer sexual. Es erótico lo que presumiblemente genera o incrementa deseo, excitación y/o placer, no sólo directa sino también indirectamente (por ejemplo, mediante referencias a elementos de la realidad que tienen contenido erótico). Pueden ser eróticos un gesto, un poema, una coreografía, una pintura, escultura o fotografía, un relato, un filme, un sueño.

 
 


Las cosas no son eróticas de forma “natural”. Por el contrario, la asignación de valor erótico a ciertos gestos, objetos artísticos o relatos está también mediada por la cultura, y por ello varía entre sociedades y en el tiempo. Paradójicamente, lo erótico no necesariamente tiene que ver con los usos considerados “naturales” en lo sexual (por ejemplo, la reproducción). Por el contrario, muchas veces las prácticas más transgresoras bajo los códigos morales tradicionales resultan más ‘eróticas’ para algunas personas (por ejemplo, el sexo grupal, el sexo anal, el ‘adulterio’, el sadomasoquismo, etc.). Por otro lado, si bien lo erótico tiene que ver con la presunción de que el placer (físico) es la meta, muchas veces lo erótico moviliza experiencias al nivel de la fantasía, y no termina teniendo ninguna expresión física ni, mucho menos, específicamente genital.

El sistema de valores y significados que constituyen lo erótico para una sociedad dada tiene que ver, pragmáticamente, con la posibilidad de acceso al placer sexual para los miembros de esa sociedad aquí y ahora. Tiene que ver, así, con los derechos sexuales de esas personas. Además, si bien hay un núcleo de valores comunes, hay también “diversidad erótica”. Tales valores y significados pueden no ser necesariamente “políticamente correctos” (por ejemplo, pueden reforzar papeles tradicionales de género, como ocurre cuando el machismo hegemónico es un central objeto de deseo). Pueden, incluso, contravenir otros derechos sexuales (por ejemplo, algunas escenas de violación pueden tener cierto atractivo erótico, aunque violan el derecho al sexo sin coerción, en cuyo caso éste último prima: los derechos de uno acaban donde comienzan los de los demás). Pero tienen que ver, finalmente, con lo que autores como Jeffrey Weeks y Gayle Rubin han llamado “variedad erótica benigna”, o “pluralismo sexual radical”.

Lo erótico es, de alguna forma, y aunque suene irónico, parte de nuestro patrimonio cultural, así como lo son nuestra ‘idiosincrasia’, nuestras tradiciones culinarias, y nuestras formas de arte. Es imposible evitar caer en la tentación de juzgar parte de lo que resulta erótico desde el punto de vista moral, y en algunos casos (cuando lleva a transgredir otros derechos sexuales de los demás) es necesario hacerlo. Ante todo, sin embargo, lo fundamental es comprender esta(s) forma(s) que tenemos de comenzar a desear, a sentir, a gozar, para encontrarnos en parte con nosotros/as mismos/as, para cambiar lo que (por afectar otros derechos) haya que cambiar, y finalmente para celebrar lo erótico. Celebrándolo promovemos, sin duda, el ejercicio del menos voceado de nuestros derechos sexuales: el derecho al placer.

Esa es justamente la intención de este número del boletín Ciudadanía Sexual. Los trabajos de Luis Felipe Ríos y de Marcelo Ferreira plantean una aproximación al universo erótico de los jóvenes varones homosexuales de Río de Janeiro. Mientras el primero presenta una rica reflexión sobre los guiones eróticos prevalentes en esta subcultura erótica, el segundo se cuestiona sobre la relación entre la teorización sobre lo erótico y la práctica erótica concreta.

María Raguz enfoca, en el tiempo y el espacio, una variedad de contextos sociales de relacionamiento entre sexualidad, erotismo y placer. Su visión panorámica, vivaz y entretenida, cubre varios siglos de forma rápida, y está ilustrada por un gran número de imágenes que pocas veces vemos juntas desde esta perspectiva.

Finalmente, el trabajo de Mary Konna (pseudónimo de una colaboradora que prefiere el anonimato), se plantea como un espacio de expresión (auto)erótica codificado por la confluencia entre la reflexión personal, la poesía y el manifiesto político-sexual. Divertido, provocador y con frecuencia sorprendente, este texto visita cuestiones poco discutidas en el debate sobre erotismo.

Les invitamos a dar un vistazo a Expresiones, donde en esta ocasión se publican imágenes que acompañan al texto de Max Hernández Calvo sobre la relación entre Erotismo, Sexo y Pornografía, así como una Muestra de Robert Mapplethorpe, fotógrafo norteamericano que llevó a los límites, y con gran maestría, la separación entre lo que en arte se ha llamado ‘erotismo’ y lo que se ha excluido como ‘pornografía’.

Final de la Fase I e Inicio de la Fase II de nuestro proyecto

Este es el quinto y último boletín de esta primera fase del proyecto “Sexualidades, Salud y Derechos Humanos en América Latina”. La culminamos con gran satisfacción, con un sitio web en actividad (que estamos por evaluar, esperamos que con apoyo de ustedes), una reunión regional realizada y la publicación correspondiente en preparación, pequeños subsidios de investigación otorgados (e investigaciones en curso) y algunas actividades adicionales, particularmente en capacitación. En el próximo número del boletín, el primero de la fase II, les contaremos algo de lo planeado para dicha nueva etapa.

No olviden que, cada vez que renovamos el boletín, bimestralmente, renovamos el sitio web en su conjunto. La sección noticias, es renovada mensualmente: una vez con el nuevo boletín y la otra entre dos ediciones de boletín. Les enviaremos avisos para advertir su aparición. No olviden visitar el sitio en su conjunto. Y les recomendamos particularmente visitar el Foro y participar de él.

No queremos despedir este editorial sin agradecer a todos/as nuestros/as suscriptores/as por su valiosa participación difundiendo la existencia del sitio y el boletín, participando de los concursos, del foro, enviándonos posibles colaboraciones y, sobre todo, leyéndonos. Esperamos que esta participación se incremente y enriquezca en la fase II.

Un saludo fraterno y comprometido.

Carlos F. Cáceres
Coordinador

Lisa Lyon-Robert Mapplethorpe
   
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